La mayoría de los cánceres de pene son carcinomas epidermoides, y se originan con mayor frecuencia en el glande y mas rara vez en el prepucio o en el cuerpo del pene, formando masas excrecentes o ulcerativas. Tienden a progresar afectando al resto del glande o a los cuerpos cavernosos. Se diseminan por vía linfática, a las cadenas femorales e iliacas. Fácilmente visibles mediante la exploración física, para la evaluación de las metástasis linfáticas se emplea también la tomografía axial computarizada.
Otros cánceres de piel en el pene, mucho menos frecuentes, son la enfermedad de Bowen y la enfermedad de Paget. El cáncer se extirpa quirúrgicamente, junto con una pequeña área de tejido sano que lo rodea.
Otras formas de tumor en el pene pueden estar causadas por una infección, como ser una llaga pequeña, indolora, que puede ser un signo de sífilis. Las ampollas dolorosas, diminutas, con frecuencia deben su origen al herpes simple. En muy raras ocasiones, las ampollas, que con el tiempo forman pequeñas úlceras, pueden estar causadas por el chancro blando.
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