El priapismo toma su nombre del dios Príapo, que encarna la fuerza fecundadora de la Naturaleza. De hecho, en la casa Vetti, de Pompeya, existe un fresco con la representación de este dios, que hace referencia explícita a su potencia sexual.
Como tantos otros términos, la medicina lo ha tomado prestado para describir una erección permanente y dolorosa sin excitación sexual, de la que no se conoce la causa.
Es una consecuencia muy rara de algún tipo de desorden en la médula espinal de leucemia o de inflamación de la uretra. Es una erección sostenida y a veces dolorosa que ocurre sin estimulación sexual. En el priapismo el pene es firme pero la cabeza del pene (glande) es blando. El pene comienza a llenarse de sangre como en una erección normal pero la sangre no sale fuera y la erección no desaparece después de un estímulo o actividad sexual a diferencia de lo que ocurre en una erección normal. El nombre de priapismo viene del latín "Priapus" que era el nombre del dios varón y fértil en la mitología clásica. Si la erección es dolorosa y no desaparece es necesario un tratamiento temprano para preservar la capacidad del pene para detener una erección normal.
La mayoría de los casos de priapismo puede tratarse drenando el exceso de sangre del pene con una aguja y una jeringa e irrigando los vasos sanguíneos con líquido para eliminar los coágulos u otras obstrucciones. También pueden utilizarse varios medicamentos, dependiendo de la causa del problema. Las probabilidades de que un varón recupere su función sexual son pocas si el priapismo no responde rápidamente al tratamiento. |