Causas y tratamientos
La eyaculación precoz, es la inhibición recurrente y persistente del orgasmo, manifestada por su ausencia tras una fase de excitación normal y producida a través de una estimulación que pueda considerarse adecuada en intensidad, duración y tipo.
Sexovida.com - Dr. Adrián Sapetti - Estas son algunas de las causas psiquiátricas más frecuentes que pueden ir asociadas con trastornos eyaculatorios:
Depresión
Trastornos de ansiedad (TAG)
Fobias
Astenia
Aversión sexual
Personalidades obsesivas
Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
El varón que padece esta situación vive un estado de ansiedad y exigencia que sólo logra agudizar el cuadro. Está muy pendiente de “si va a terminar o no”, y esto le impide relajarse y disfrutar de manera calma y placentera del encuentro amoroso. Suelen ser personas con alto grado de control en casi todas sus actividades, les cuesta aflojarse y dejarse llevar por las sensaciones placenteras, en muchos casos con un alto monto de angustia de castración con conductas evitativas y fóbicas. Así, en el momento de mayor goce previo al orgasmo está pensando en lograr la meta "tan ansiada", se ponen rígidos y tensos, transpiran y aprietan sus mandíbulas: de esa manera pasan de una situación placentera a otra esforzada.
Si se obtiene el orgasmo por masturbación o coito oral y no se logra en la penetración es muy probable que no exista ninguna causa orgánica. Si, en cambio, un paciente que no padecía ningún problema comienza con esta sintomatología puede sospecharse, generalmente en personas mayores de 50, en algún correlato orgánico como puede ser una diabetes avanzada, depresión mayor, lesiones de la médula espinal, procesos quirúrgicos en la pelvis o abdomen, tumores, esclerosis múltiple, Parkinson, traumatismos severos, el uso de medicamentos (psicofármacos –especialmente ciertos antidepresivos-, betabloqueantes -atenolol, propanolol-, antiandrógenos como la ciproterona o el finasteride –de uso en patologías prostáticas-), alcoholismo y abuso de tóxicos, problemas hormonales (déficit de testosterona y DHEA, aumento de la prolactina), etc. Pero en todos estos casos son claros los antecedentes y de todos modos se impone un estudio clínico, urológico, sexológico y neurológico.
Puede haber eyaculación sin una erección total y también puede darse que se "escurra" el semen sin la vivencia del orgasmo. Descartando los casos de espermatorrea (chorreo del semen) por causas inflamatorias o infecciosas, vemos aquellas dos situaciones en algunos eyaculadores precoces y en disfunciones erectivas. Es la ansiedad la que los hace terminar y no el placer orgásmico, y esto se produce ya sea porque se apuró paca evitar que se le baje o porque se angustió ante una situación conflictiva, como en el caso de un paciente, eyaculador precoz, que una vez que se equivocó de ruta mientras conducía el auto, se asustó y eyaculó casi sin darse cuenta. O de otro que si veía una escena fuerte en una película, eyaculaba sin mediar erección ni vivencia del orgasmo.
LAS SALIDAS POSIBLES
Por supuesto que lo primero que habría que corregir o solucionar o aliviar son las causas que lo originaron. Pero si fuera psicogénico -en personalidades obsesivas o fóbicas-, con excesivo control de las emociones, se imponen terapias específicas (Terapias Sexuales breves), a veces asociadas con las psicoterapias tradicionales, y medicaciones –algunas de las cuales se pueden asociar- que aumentan el reflejo eyaculatorio:
Testosterona y DHEA
Yohimbina
Damiana
Cafeína
Guaraná
Ciproheptadina
Bromocriptina (cuando está aumentada la prolactina)
Agonistas dopaminérgicos (de uso en el Parkinson)
Algunos antidepresivos como la tianeptina o el bupropion
Viagra (cuando se asocia con impotencia) |